LAS CAUSAS DEL ASIENTO
El asiento del terreno sobre el que apoya la cimentación puede deberse a una o varias causas relacionadas. Las principales causas son: el aumento de la carga que se aplica sobre el terreno, excavaciones cercanas al elemento de cimentación, ya sea a cielo abierto o en interior, la variación en la distribución de la presión intersticial, la variación en el grado de saturación del suelo (contenido de agua). El asiento de terreno casi siempre está relacionado con terrenos con un alto porcentaje de arcilla.
El deterioro de las características geotécnicas del terreno altera la naturaleza química del mismo y la circulación del agua a través de él, produciendo huecos en el terreno, debido al lavado del material más fino del suelo (fracción arcillosa). Todos estos fenómenos dan lugar a un asiento del terreno y como consecuencia, a un asiento de la estructura, originando la aparición de grietas y fisuras en el solado o en su estructura interna. En los casos más graves se puede incluso dar el colapso entero del suelo. La causa directa del asiento del terreno es el colapso de las cavidades, cualquiera que sea su origen de formación.
LA SOLUCIÓN
La consolidación del terreno es de vital importancia para solucionar definitivamente los casos de asientos estructurales que ocasionan grietas y fisuras en muros. Consolidar el terreno existente bajo la cimentación significa reforzar el bulbo de tensiones, que es la parte del terreno donde descansa el edificio, de tal manera que se interviene directamente en la raíz del problema, evitando posteriores y peligrosos asientos, que puedan incluso llegar a comprometer la estabilidad de la estructura y su habitabilidad.
La consolidación de un terreno con baja capacidad portante puede necesitarse tanto bajo estructuras de nueva construcción como bajo aquellas más antiguas. En ambos casos, el refuerzo del terreno para aumentar sus propiedades mecánicas, se lleva a cabo empleando inyecciones de resina expansiva que increm